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viernes, 6 de junio de 2008

*URKO SUAYA*(Argentina)





:::NOTA A URKO SUAYA EN LA NACIÓN REVISTA (2006):::

  • Lo primero que se ve al entrar en el estudio de Urko Suaya dedicado a la foto de moda y publicidad por profesión, y a la de mujeres y naturaleza por vocación– no son los flashes ni las grandes luces, ni los fondos de diversos colores, ni los lentes, ni las cámaras. El estudio es un enorme cuadrado repleto de luz –y de todos los implementos que la tecnología pueda proporcionar– y aun en esa inmensidad lo primero que se ve son las tablas de surf. Son diez, largas y cortas, alineadas sobre un estante robusto, todas aptas para domar olas de importancia temible y diversa: tersos tubos cristalinos, montañas de agua, oleajes enanos de espuma en filigrana. –Surfear te dispara una cantidad de adrenalina, endorfinas, que te dan una sensación de bienestar enorme. Cuando trabajo lo paso bien, pero estoy trabajando. Cuando estoy arriba de la ola, estoy en otra. Surfear es lo que menos hago, pero es lo que más me gusta hacer. Dice que tiene pocos amores en la vida: su mujer, su perro Benito, y el agua. El amor por el agua empezó temprano. A los doce ya estaba surfeando en Mar del Plata, entre una cofradía de surfers de respeto. En Buenos Aires era un buen hijo –único– y estudiante ejemplar, mientras sacaba fotos con una camarita pocket –un regalo–, pero eso estaba lejos de hacerse profesión. A los 18, dice, le tocó el servicio militar en Prefectura. Era el año 1982. –Entré en marzo, y a los cuatro días, en abril, empezó la Guerra de las Malvinas. Pero Prefectura no combatía. Yo no tenía temor por mí, tenía temor por mis amigos que estaban allá. Pero la colimba me vino bien. Me hice hombre. Era hijo único, malcriado, nunca había limpiado un baño, no había cocinado, no me había lavado la ropa. Salió de ahí hecho hombre y con un deseo claro: viajar para surfear. Se fue nueve meses a Brasil y cuando volvió, en 1984, empezó a estudiar publicidad de noche y a trabajar durante el día en una agencia publicitaria. –Ahí me fui relacionando con la fotografía. Lo veía trabajar a Oscar Burriel, que era el fotógrafo top de la época, y me parecía increíble e inalcanzable. Y de a poco fui metiéndome, y ya cuando estaba en cuarto año de la facultad empecé a trabajar profesionalmente. En esa época había pocos fotógrafos publicitarios y no hacían tantas fotos de moda, sino de autos, de comida. No de modelos. Las modelos hacían el desfile. Desde entonces y hasta ahora las modelos empezaron a hacer algo más que el desfile, y Urko siempre estuvo ahí: para contarlo.

La segunda cosa que se ve en el estudio de Urko Suaya son las fotos de la última puesta del grupo teatral El Descueve. Imágenes de alto impacto, cuerpos mórbidos que se combaten entre luces y sombras de suavidad amenazante. No hay modelos ni folletos de publicidad ni una sola de todas las imágenes de campañas de marcas como Nike, Dior, Kenzo, Levis, Vitamina, Chocolate o Churba a las que Urko les ha aportado lo que él llama "su sello": humor, el producto mostrado como quien no quiere la cosa, y estética, más estética, sobre todo estética. Arriba, en su despacho, hay una foto de su madre; una enorme canoa de resina hecha por su mujer, artista plástica; fotos de su perro Benito; cientos de compacts y libros de fotografía –El conocimiento de un fotógrafo de moda es conceptual. Lo técnico se aprende. En mis fotos hay una búsqueda estética y conceptual. Tiene que ver más con cómo dirijo a la modelo, cómo logro que haga lo que yo le digo. Trato de trabajar con poca gente, con la menor cantidad de luces posibles, trabajo rápido. A las modelos las hago sentirse parte de la historia, y cuanto más rápido lo hacés, menos fingido parece. Cuando uno tarda en iluminar, la modelo se aburre, se desconecta. En este siglo, Suaya publicó dos libros: Pocket 1 y Pocket 2. En ambos las fotos están tomadas con una pequeña cámara de bolsillo. Sólo se ven mujeres. Y hay agua: mucha. –Yo viajaba antes con un montón de equipo, y me cansé. Empezaron a salir las cámaras pockets y empecé a tomar fotos, y en un momento me di cuenta de que tenía un material enorme con eso que tiene la pocket: inmediatez. Así, con la inmediatez y la pocket, registró a esas mujeres cuya estética lo embriaga. Dos pies perfectos enfundados en ojotas verdes, o las piernas abiertas mostrando la braga con ositos. Mujeres sorprendidas en una intimidad que no es tal: afeitándose la cabeza, arrojadas cuan largas y desnudas son, relajadas, laxas, lánguidas, magníficos puentes de carne o columnas de piel pálida enfundadas en medias de red, mórbidos velos envolviendo las caderas de una sirena humana que lucha con algún adorno frente a un espejo, caras de recién despiertas o recién dormidas, sonrisas despreocupadas, cigarrillos fumados hasta la mitad, hundidas en la bañera, dormidas en el asiento de un avión, con el rimmel corrido, fingiendo enojo o sorpresa, o enojadas o sorprendidas. Borrachas o casi, maquilladas, desmaquilladas, al sol, bajo el agua, sobre el agua, sobre la arena. Traseros duros como tambores con la bombacha caída, espaldas únicas, torciones manieristas. Una belleza tan extrema como una enorme ola del Pacífico, y perturbadora: más allá del afeite. –No tengo ninguna intención bizarra en mis fotos. Me gusta la armonía, lo estético. Con el mismo concepto de repentismo y pocket, lo invitaron en enero pasado a hacer, en tres días, lo que a él le había llevado cinco años: un libro llamado Gancia en el Mar Pocket (ver recuadro) y que es nada menos que el registro by Suaya de un crucero que partió de Buenos Aires y llegó a Punta del Este en 30 horas, cargando en su buche lo mejor de las y los modelos argentinos: carne nacional de exportación. El viaje se hizo en una goleta italiana de 1880, el segundo barco de vela en actividad más viejo del mundo, y allí fue Urko a pescar lo que mejor pesca y lo que más le gusta: belleza y agua. –Fue como un reality de tres días. Ellos eran todos muy lindos y la idea era hacer una bitácora visual, un diario de viaje. Pero a mí la moda no me interesa para nada. Me gusta mucho retratar, me gusta mucho la belleza, y hacer moda, además de ser un trabajo muy bien pago, me conecta con todas las cosas que me gustan: las mujeres, el arte, la arquitectura, los paisajes, los viajes. Pero si esta temporada viene el verde o el rosa no me interesa mucho. Todos los grandes fotógrafos eran grandes retratistas, y eran grandes fotógrafos de moda: Peter Lindbergh, Herb Ritts, Richard Avedon. La moda les permitió comunicar, porque para fotografiar moda tenés que fotografiar personas, y eso lo saben hacer los retratistas. Dice que lo que más le gustaría hacer, si no hiciera esto que hace, es fotos a la National Geographic: naturaleza, otras culturas. Aguas de otros mundos. Por eso, quizá, fue que empezó con los Pockets. Para demostrar que el mundo que mejor conoce –la moda, las modelos– también puede ser muy natural, y tan salvaje.

CINE&FOTOGRAFÍA

CINE&FOTOGRAFÍA
*RECOMENDACIONES*

Fur:An imaginary portrait of Diane Arbus -"Retrato de una obsesión"

Retrato de una obsesión (Fur:An imaginary portrait of Diane Arbus). Aunque no se trata de una producción estrictamente biografica, esta pelicula basada en la famosa novela “Diane Arbus: Una biografía” (1984), de Patricia Bosworth. Recorre el momento clave en que una ama de casa y ayudante esporadica en el estudio de su marido, decide fotografiar a algunos de sus vecinos atraida por el aspecto fisico de algunos de ellos, convirtiendose de ese modo en una de las autoras de mas importancia en el siglo XX.

*BLOW UP*(1966) ANTONIONI

"Blow-Up" dirigida por Michelangelo Antonioni y estrenada en 1966. Thomas (David Hemmings) es un cotizado fotógrafo londinense de moda. Una mañana, realiza unas instantáneas en un parque de las afueras, para ilustrar el libro de un amigo. Pero cuando las revela se da cuenta que hay un cadáver en una de las fotos... La historia está basada en el relato de Julio Cortázar Las babas del diablo. En el relato la pequeña historia y su significado es completamente distinto al del film de Antonioni. Meses más tarde al estreno de la película el director confesó que necesitaría otra película para explicar el significado de la misma.

"REAR WINDOW"-"LA VENTANA INDISCRETA"

"La ventana indiscreta"dirigida por Alfred Hitchcock en 1954, protagonizada por James Stewart y Grace Kelly. Está basada en un cuento de William Irish,"La ventana de enfrente". Un fotógrafo (James Stewart) recluido en su departamento debido a una pierna enyesada por culpa de un accidente, se dedica a hacer conjeturas acerca del extraño comportamiento de uno de sus vecinos de enfrente (Raymond Burr) al que espía valiéndose de toda herramienta a su alcance (cámara fotográfica, telescopio). El juego va complicándose, y entra en él su novia (Grace Kelly) y más tarde su enfermera (Thelma Ritter), quienes incluso entran a registrar la casa del vecino.

"Los puentes de Madison"(1995)

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"Los puentes de Madison"(1995) DIRECTOR Clint Eastwood
*Un fotografo de la National Geographic se pierde en el Condado de Madison y pide ayuda en una hermosa granja donde es atendido por Francesca. Entre los dos nace un amor sin limites , entre dos personas que tratan de vivir sus propias vidas a traves del otro*
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*CINE* "The Cameraman" Buster Keaton

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