"A los veintisiete años me dio una gripe súper fuerte y estuve una semana en cama", relata Arriaza. "Mi polola de esa época, que estudiaba periodismo, llegó de unas clases de fotografía con una cámara Zenit que es la más sencilla que hay en el mercado y me encantó”.
Toda esa semana. Italo estuvo investigando la cámara y leyendo los apuntes que ella tenía. “Me apasionó y me quedé pegado para toda la vida. Desde ahí que no he dejado de sacar fotos”, cuenta el Arriaza. “En ese momento me di cuenta que no había otra cosa que me diera tantas satisfacciones”, agrega.
A este hombre lo guía una perseverancia impresionante. “En la universidad de mi polola había como 300 o 400 libros sobre fotografía y yo me los leí todos. Así aprendí bastante técnica”, afirma el profesional. Luego de pensarlo, ingresó a la Universidad de Bellas Artes de Madrid y cursó la especialidad de fotografía durante dos años.
Allí tuvo clases con la fotógrafa documentalista Cristina García Rodero. “Ella me explicó que no sacaba nada con ser perfeccionista en la técnica si no sacaba con el corazón las fotografías”, relata. "Ese fue mi primer cambio de chip y empecé a fotografiar lo que a mi me gustaba, en vez de preocuparme tanto de la técnica”, indica. “Sin embargo, la gente encuentra que yo soy un fotógrafo técnico, independiente de lo que fotografíe. Cuando atrapo una imagen es como que mi subconsciente sigue este orden: luz (si es agradable o no), la nitidez y el encuadre”. Esto, para que posteriormente la imagen soporte el proceso de ampliación sin perder sus cualidades.
En 1997, Arriaza volvió a Chile al recibir una llamada de su madre que estaba enferma.
Una vez aquí trabajó para publicaciones como Vogue, Glamour, trabajos específicos para las Ultimas Noticias y realizando books para modelos.
En el 2000 se interesó en el tema de internet y comenzó a diseñar páginas web. ¿Cómo aprendió eso? Nuevamente leyendo.
“En el momento en que surgió el boom de internet, aprendí a diseñar páginas y durante ese año y hasta el 2002 me gané la vida haciendo eso”, indica. Por eso que cuando llegó el 2003 ya tenía experiencia en el tema y diseñó su sitio exactamente a su gusto: que trabajara con bases de datos, que se ordene sola la foto, etcétera.
Según relata, le ha servido mucho el haber estudiado ingeniería, en parte para administrar el sitio, para organizarse y para conocer al dedillo el mercado en que se mueve. “Internet al final ha sido también un aprendizaje de marketing, de posicionamiento, de publicidad, etcétera”, afirma.
“Abrí la página y la gente se fue interesando, se fueron pasando la voz. Las fotos llaman mucho la atención, sobre todo a muchos chilenos que no viven actualmente en nuestro país. La página les permite ver fotos actuales de Chile, ya que casi el 80% fueron tomadas entre el 2003 y 2004”, relata. Cuenta también que hay muchas personas que se comunican con él para preguntarle si tiene fotos de lugares específicos o, derechamente para pedirle que tome una imagen de un lugar. “Entonces cuando yo paso por ahí voy y les saco una foto y la publico en el sitio”, relata el fotógrafo.
En hacer un reportaje fotográfico se demora casi tres días. Entre uno y dos en sacar las fotos, otro día tardo para revelarlas, escanearlas en alta resolución y equilibrar las luces, las sombras y los colores, para después indexarlas. “Este ha sido un trabajo muy reconfortante porque he podido hacer temas que a la gente le importan como el del Instituto Nacional del Cáncer, que incluso fue publicado en medios internacionales”, comenta.
¿Hasta el momento qué ha sido lo más importante de su experiencia como fotógrafo? “Principalmente he aprendido a querer y a apreciar a mi país, en vez de estar quejándome por todo”.
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1 comentario:
en qué año nació ?
:S
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